Asumir responsabilidad de nuestras experiencias de vida y asumir un camino de autoconciencia es un camino en principio difícil, pero es el que nos va a dar crecimiento, evolución y paz.

El objetivo de este artículo es aclarar, ya que me han llegado consultas y preguntas, términos como aceptar y asumir, que se mal interpretan con aguantar y resignarse. Y además, a que llamamos asumir responsabilidad. Si tú también tienes algunas dudas sobre estos términos, este artículo es para ti.

 

¿A que llamamos asumir responsabilidad?

 

Particularmente, entiendo que cuando uno comienza y decide el camino de autoconocimiento y de autoconciencia, comienza a experimentar que a mayor comprensión y entendimiento, menos sufrimiento tienes. También se adquiere mayor crecimiento beneficiándose de todas las experiencias, de lo “positivo y negativo”.

Pero no me creas, pruébalo por ti mism@.

Hacerse responsable de la vida particular implica aceptar y asumir, que todo lo que te rodea, lo que te gusta y lo que no te gusta, toda experiencia en tu vida tiene un propósito para tu desarrollo y evolución.

Esta es una forma de transitar la vida, es la que uno elige si quiere responsabilizarse de lo que sucede en su vida y transformar algo en ella.

Pero esto no tiene q ver con la responsabilidad que conocemos, que nos dijeron, la de cumplir horarios, de cumplir reglas, de pagar impuestos, de hacer el bien al prójimo, no hablo de una responsabilidad social y cultural, no hablo de una responsabilidad para el afuera, externa.

Hablo de una responsabilidad con un@ mism@, una responsabilidad interna, con intentar ordenar lo que decimos, pensamos, hacemos y sentimos. Respetarnos, escucharnos, con hacernos cargo de nuestras emociones, comportamientos, de nuestras relaciones.

Nos guste o no, cada vínculo, cada relación sea con una persona o con un lugar, con mascotas, con el dinero, con lo material, nuestra relación con la comida, con todo en nuestra realidad nos viene a enseñar algo, si decidimos con responsabilidad interna.

 

Tod@s tenemos experiencias buenas, malas y neutras, tenemos experiencias de todos los colores. La diferencia está en que hacemos con ellas.

Podemos elegir el sufrimiento, la queja y el victimismo o en cambio, podemos crecer, asumir responsabilidad y aceptar.

 

¡Ojo! Si elegimos crecer, no es que vamos a dejar de tener miedo, sentir tristeza, enojo, no. Pero le vamos a sacar el drama y obtener mayor comprensión. Porque entendemos el propósito.

Durante 27 años de mi vida, estuve en el camino de la queja y el victimismo, sin saberlo. No era consciente de ello. Además me molestaba mucho la queja y el victimismo de otras personas, las criticaba.

“Lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro” Un paciente muy sabio, me decía frases simples y profundas como esa. Es tan exacta, aunque cada uno no lo re-conozca en uno.

Tenía 10 en responsabilidad externa, hacia lo que se esperaba y debía. Pero vivía quejosa, cansada, y poniéndome en rol de “pobre de mí, trabajo, cumplo, hago todo bien, lucho por lo que quiero y no lo obtengo. La vida, la sociedad es injusta”. Ese era mi dialogo interno.

Luego de mi etapa de sinsentido y post crisis existencial, comenzó otro tipo de responsabilidad, si, responsabilidad para conmigo, interna. Y me di cuenta lo ignorante que era.

 

Asumir responsabilidad de tus incertidumbres, tus incomodidades, tus relaciones que tanto amas y aquellas las cuales no sacan lo mejor de ti, asumir tu situación económica, tus miedos, errores y conflictos te da mayor expansión.

 

Antes de darte ejemplos, recordemos lo que ya te he contado en un artículo previo, que nuestra mente consciente observa un 5% de nuestra realidad y que el 95% restante proviene de patrones y creencias heredadas, y son inconscientes.

Esto no quiere decir que no usemos todo nuestro cerebro, claro que lo usamos todo, pero de forma no consciente en la mayor parte del tiempo.

Esto es necesario y funcional, ya que es una función de economía que usa nuestro sistema nervioso, nuestra percepción del mundo es a través de anteojos con filtros que desde pequeños fuimos armando.

 

Muy resumido para que se entienda, nuestra percepción del mundo se hace primeramente, bajo unos filtros de los cuales no somos conscientes y luego que se filtró, pasa a nuestra conciencia para ahorrarnos energía y evitándonos peligro.

 

Darse cuenta que tu vida es una consecuencia de patrones, creencias, rutinas, hábitos y de tu entorno familiar y cultural que moldearon tu forma de percibir el mundo, es un gran choque. Pero es necesario para no enojarte con el mundo de todo lo que te pasa en tu vida. Asumir que observas según tus filtros que armaste inconscientemente durante tu vida.

Piensen un segundo conmigo, veamos el ejemplo del dinero. Vayan a su adolescencia a los últimos años de colegio. Terminan sus estudios y comienzan la vida de adulto. Las elecciones laborales o de estudios son en base a las creencias de la familia de cómo generar dinero. ¿No?

Y si, comienzas en un trabajo donde todos se quejan de que la situación no va a cambiar, estas en contacto con gente inconforme e infeliz, tú inconsciente ve que eso quizás es lo normal y te comienza a enviar más situaciones como esas.

O si por el contrario, te vinculas en un ambiente de trabajo donde las personas quieran crecer, apostar, aprender y quieran superarse, tu inconsciente va a preparar esos escenarios.

Esto para que tomemos consciencia de la importancia del OBSERVADOR en esos escenarios.

Me pidieron que dé más ejemplos de estos temas y aquí va. En mi caso particular, vengo de una historia familiar donde el dinero no estaba muy bien visto, no se hablaba de él, inconscientemente el dinero no podía venir fácil, no se hablaba de ahorros, ni inversiones, solo de deudas y que si tenías dinero era porque te habías sacrificado para obtenerlo. Nunca aspirar a nada muy abundante, con que alcance suficiente.

Esos eran mis anteojos al salir al mundo laboral y así fue mi desempeño. Trabajar duro, sacrificarme, dar lo mejor de mí, para obtener el sueldo que me ayude a sobrevivir y ya. Al desempeñarme y observar la vida de otros colegas, comienzo a ver más realidades y formas de ver el dinero diferentes a la mía, como que no siempre tenía que ser difícil y sacrificarse para obtenerlo.

 

Ahí empiezan a romperse muchos filtros que solo me dejaban ver una pequeña porción. Ver que podía usar el dinero para cosas que deseaba sin sentir culpas, disfrutarlo como me apetecía, invertir y darle otro significado. Que el dinero es una energía más, que según donde te enfoques va. Este ejemplo es del dinero, pero así me sucedió en muchas áreas, se ampliaron mis lentes.

 

Y así se fue moldeando según mi entorno, hasta que decidí realizar talleres de trabajo y dinero. Fui transformando esa energía y continúo haciéndolo, recién empieza este camino.
¿Se dan cuenta porque el camino de autoconocimiento nos saca del sufrimiento, victimismo?

Es por esto, que los pasos de los que siempre te cuento para trasformar cualquier conflicto son los mismos, asumir, integrar, aceptar y accionar, cada tema que no fluya en tu vida es un camino de oportunidad.

La forma de relacionarnos con el dinero, con el trabajo, con los amigos, con la pareja, la familia y todo lo que te rodea tiene un 95% de elecciones inconsciente. Y la respuesta está en esas relaciones. Si no fluye como te gustaría, empezar a asumir es la opción para comenzar a transitarlo y ser responsable de los resultados.

Por eso cuando se comienza el camino de autoconocimiento y se trabaja la relación base y más importante de tu vida que es con un@ mism@, todo comienza a modificarse…

 

Tengo certeza que cada error, conflicto, defecto es una oportunidad de crecimiento y expansión.

 

Cada cosa que te moleste puedes observarla, si quieres escríbela, porque en algún punto te vino a mostrar nuevas habilidades y destrezas. ¡Ojo! No vas a darte cuenta de todo, no vas a comprender todo ni es el objetivo, pero si sería bueno que empecemos a dejar de juzgarnos a nosotros mismos y a las experiencias para empezar a tomar a la realidad como respuesta a lo que somos.

Es hora de comenzar a cambiar nuestra huella mental, hacer neurología para entrenar nuevas habilidades que nos permitan comprensión y alivio.

Este es otro ejemplo sobre las relaciones que sacaban lo peor de mí hace varios años atrás al empezar este camino de autoconciencia.

Había una persona que me irritaba todos los días en mi vida, una persona que me generaba enojo y furia con solo verle.
El portero del edifico donde vivía, un hombre bueno, al que tod@s querían, que tod@s charlaban, él que sabía todo de todas las personas en el barrio. Siempre alegre, tomando mate en la vereda, sin el estrés del tránsito, con la “mente relajada”. Cuando yo llegaba a las 21:30 hs de trabajar, luego de todo el día en la calle, agotada, con sueño y que aún tenía que aun hacer mil cosas en casa, doblaba en la esquina y el parado relajado, hablando con alguien, siempre riendo y tomando mate. Miraba su reloj cuando me veía y me saludaba. Sonriendo, me decía ¡Buenas noches, que cara de cansada! Yo siempre, sonrisa de compromiso (por dentro la sangre me hervía). “Ah descansar ahora, mañana llueve, o mañana va a estar lindo” me comentaba. Yo Solo le decía buenas noches…Y subía en el ascensor furiosa.

Me molestaba que ese hombre, sin moverse de su casa, sin haber invertido tiempo y dinero en la universidad, ni en posgrados, gane más dinero que yo, no pague alquiler y este todo el día tomando mate, charlando y feliz. Me sacaba lo peor de mi verlo feliz y aun peor controlándome la hora de llegaba, para verme cansada…

¡Todo eso era lo que yo interpretaba en ese momento! Esa era mi percepción de la realidad. Me posicionaba en “pobre de mí”, “yo trabajo duro” y este hombre que no hace nada la tiene fácil. Encima vive feliz, sin estrés, no viaja en hora pico en la ciudad, no es justo. Y me indignaba por dentro.

Que increíble es leerme hoy, desde donde miraba y comprender como fue mutando mi conciencia.

Ese hombre me estaba mostrando simplemente mis propios conflictos. Él no era el problema claramente, solo quería ser atento. Me molestaba todo de él. Fue mi primer claro ejemplo de que estaba eligiendo “mal” en mi vida, porque yo misma no me permitía ser feliz y relajarme. Porque lo veía a él sonriendo, descansado y me irritaba. No era más que un claro espejo de lo que yo no me permitía en la vida, de mis propias limitaciones sobre el dinero, sobre qué era ser feliz, sobre el merecimiento, etc.

Hoy lo recuerdo como un gran maestro, pude contarle todo esto y reírnos juntos de mi mal humor y mi enojo. No era contra él, sino conmigo misma. Le di gracias por ser un espejo tan claro. No entendió lo que le dije, pero me sonrió ja ja ja…

→→→Te dejo al finalizar el artículo un desafío para asumir y aceptar una relación conflictiva.←←←

¿Y en tu vida? ¿Tienes relaciones que sacan lo peor de ti? Agradece, aunque no entiendas para que tienes que vivirlas, hay mucho potencial ahí oculto. Paso a paso vamos a ir viéndolo, desaprender a ver tus emociones y tu realidad.

Hacer una lista de las cosas que te molestan de los demás, es un buen inicio para simplemente ver por donde andamos enfocados y que temas son lo que tenemos que asumir.

 

Entonces, ¿Qué es asumir?

 

No es resignarse, no es aceptar las cosas como son y no hacer nada. No tienen que gustarte las cosas que te pasan. Ni te tienes que obligar a aguantar situaciones.

No tiene que ver con esto el ASUMIR.

Primero tienes que parar y observar la situación. Siempre que hablemos de responsabilidad interna, para con un@ mism@, no se trata de tener que convencerme, ni obligarme, ni aguatar, ni decir que los conflictos, errores y defectos son bonitos y verlos positivos. ¡No!

Sino ver el para qué están, asumir mis conflictos para poder ver que traen. Que capacidades nuevas me muestran. ¿O acaso tú aprendes solo de las cosas buenas de la vida?

Asumir es el primer paso para la transformación, para sanar y expandirnos. Pasar de sufrir a crecer.

Para poder comenzar a darle función a los conflictos, errores, defectos, tengo que comprender, que vienen a mostrarme. Vienen a entrenarme en nuevas habilidades y posibilidades que sin ellos no había experimentado. Esto es biología pura, la historia de nuestra evolución. Siempre nuestros defectos y conflictos nos muestran algo una vez transitados.

Como lo explique en el artículo “Crisis existencia y expansión”, viene para ampliar nuestras posibilidades.

 

Esto no significa que dejaremos de pasarla mal, que no nos angustiaremos con esa experiencia, no! Pero esa comprensión mayor me va a dar un entendimiento sobre qué es lo que me está pasando y aprovechar para continuar creciendo. Me salgo inmediatamente del rol de sufrimiento. Continuar alineando lo que percibo, lo que escucho y veo con lo que pienso, siento, digo y hago.

 

No es lo mismo comprender que ese dolor, miedo, angustia, enojo, estrés que me traen mis conflictos tengan una función en mi biología, que vivir ese estrés y angustia pensando “porque me pasa siempre esto” y encerrarme en el dialogo mental de “que mala suerte tengo”, “este problema me vino a arruinar” y no salir de ese enfoque de sufrimiento, que me genera más angustia y no lo aprovecho en nada más que para castigarme y castigar a los que me rodean. “Buscar culpables”.

Asumir es un darse cuenta. Con solo parar, observar y preguntarte, ¿sin mis conflictos seria la misma persona? Te darás cuenta con tus respuestas que no es una cuestión de resignarse ni de aguantar, sino que tus conflictos te abrieron puertas a nuevas posibilidades.

Saber que me vienen a ayudan y que es natural que me suceda para poder reordenar y entrenar nuevas capacidades. Observar esa química que se ha modificado y comprendiendo que mi biología (psique, cerebro y cuerpo) usa esos mecanismos para ayudarme a transitar un conflicto.

El atravesar un conflicto nos transforma, poco o mucho, pero siempre nos transforma.

Asumir no tiene que ver con esfuerzo, sino que voy a intentar ampliar mi mirada de esa situación, intentar una mayor comprensión de como funciono y el para que de esas experiencias.

 

Nuestros conflictos forman parte de la vida, como dije al principio lo que cambia el resultado es como lo transitemos, ¿lo asumo o lo evito? ¿lo acepto o lo quiero eliminar? ¿quiero solo estar bien o lograr un bienestar genuino?

Si sientes miedo, dolor, tristeza ¡FELICIDADES! ERES HUMANO, nos focalizamos en querer evitar esa química interna que nos dijeron que es “mala” y que nos centremos en controlar, calcular, suprimir, resolver y resistir, como si fuéramos maquinas.

 

Por eso el propósito de compartir mis experiencias no es querer estar bien sin importar nada más, sino ampliar mi perspectiva y ampliar conciencia. Todos estos aportes son para eso, no es el camino más fácil, es el camino más consciente.

 

Es un buen primer paso para parar y ver dónde estamos y hacia donde quiero ir.

  • ¿Quiero una vida consciente, experimentando cada vez un poco más de orden, alineación y evolucionar?
  • ¿Quiero aportar algo al mundo?
  • ¿Quiero solo estar bien sin importar cómo?
  • ¿Quiero ser feliz? ¿Qué es para ti la felicidad?
  • ¿Quieres una vida programada, que este todo controlado?
  • ¿Crees que son los demás quienes tienen que cambiar para lograr tu felicidad?

Todos los caminos están bien. Elijas el que elijas, es el correcto para ti. Pero elige.

Para reflexionar un poco mas, te comparto el resultado de una encuesta que hice hace un tiempo a mis conocidos, 146 persona.

En una primera parte pregunté cuál era su sueño. 93 respondieron ser feliz.

En la segunda parte, a esos 93 les pregunte qué es ser feliz. Solo respondieron 47, de los cuales 32 me dijeron “que difícil explicarlo”. Resumiendo, la mayoría hizo referencia a la frase “salud, dinero y amor”.

Bien aquí como te prometí te comparto nuevamente un “Desafío Incomodo” ¡Para asumir y aceptar! ¡Dejar de quejarte y sufrir!

Un desafío que nuestra mente y cerebro no quiere iniciar. Quien se anime y quiera sanar y transformar una relación que le genera malestar. Dejar de quejarse y querer cambiar al otro.

Necesitamos escribir y ponernos los anteojos de observador activo (que asumen, integran, aceptan y accionan).

  1. Elegir una relación conflictiva (una persona que veas regularmente que te genere emociones “negativas”)
  2. Asumir que si esta en tu vida es para algo, aunque hoy no lo entiendas. Todas nuestras relaciones nos enseñan algo.
  3. Escribe una lista de cosas que te molestan de esa persona. ¿Qué te genera? ¿Esto ya te había sucedido antes?
  4. Aceptar lo que te muestra. Porque aunque no comprendas hoy, pronto sabrás que te enseña.
  5. Accionar. Cuando vuelvas a ver a esta persona no reacciones. Para, obsérvate y si te animas regálale una sonrisa.

Di gracias internamente a ella porque te está mostrando algo a sanar en tu vida.Como siempre digo, si tu ego aun no te deja mostrarte, puedes escribir anónimamente!! Engañaremos a tu ego mientras tu alma, tu parte más sabia, y tu consciencia original te sana y te pone en coherencia!

Compartir te expande!!

 

Te abrazo!

E Noelia