Si eres una persona que quiere trasformar su forma de ver la vida para crecer con cada oportunidad, una persona que quiere asumir responsabilidad de sus experiencias, una persona que quiere mejorar su desempeño, ampliar conciencia y no sabe cómo hacerlo, te propongo que leas este artículo.

Estamos tan acostumbrados a que nos digan que hacer y cómo hacerlo, que ante cualquier cambio, incertidumbre o problema buscamos una solución mágica para resolverlo lo antes posible. Alguien que nos diga “hace esto que es lo mejor”. Buscamos expertos, amigos, terapeutas, especialistas del área que tengamos que resolver. Y tiene que ser ya.

No paramos un segundo a hacernos preguntas, a sentir, a tratar de resolver diferente a como lo hacemos siempre.

Queremos que alguien nos diga que y como resolver nuestros problema.

Nuestro cerebro tiene mucho miedo al cambio, a la incertidumbre, a los problemas, a no tener respuestas, a no saber. Por esto es que NECESITAMOS buscar soluciones rápidas, porque mi cerebro no tolera el vacío.

Una buena opción para entrenar a nuestro cerebro en transitar la incertidumbre, el cambio y en nuevas habilidades es desaprender con conciencia.

Cada vez que hablo de desaprender a ver, implica ver desde un punto más allá de nuestra mente programada, es ver desde nuestra conciencia.

Por lo que es posible transformar nuestro cerebro gracias a su plasticidad y puede modificar nuestra forma de percibir la realidad y de transitar cualquier experiencia. Pasar de ver un conflicto a ver una oportunidad, pasar de ver enojo a ver una experiencia, etc.

 

Esto no sucede de un momento a otro. Es un desafío, es asumir responsabilidad interna para con un@ mism@, es decidir, un cambio de mirada.

 

Trabajar tantos años en neurorehabilitación con pacientes con lesiones cerebrales y en la Unidad de Cuidados Intensivos UCI, me dio la extraordinaria posibilidad de observar en tiempo real la capacidad de nuestro cerebro de moldearse, adaptarse y regenerarse.

Tuve la posibilidad de guiar a múltiples pacientes en sus procesos de rehabilitación, nunca deje de sorprenderme y emocionarme de los resultados. Aunque es verdad que cuando estamos en el cotidiano, en el día a día trabajando, no valoramos los milagros que nos rodean. Naturalizamos muchísimas cosas tan fabulosas como la neuroplasticidad, entre otras funciones mágicas del cuerpo y el cerebro humano.

La neuroplasticidad es una capacidad tan extraordinaria, que aún hoy los científicos siguen sorprendiéndose al comprobar de lo que es capaz el cerebro, de su habilidad de resiliencia, de recuperación, de desaprender, en definitiva de esa capacidad del cerebro de transformarse y regenerarse a partir de la interacción con el entorno, con el contexto. Imagínense si además lo estimulamos de forma adecuada.

Comprendí perfectamente la importancia del contexto, de cada cosa que nos rodea en nuestra vida y cómo influye en nosotros.

Continué investigando y comprendí que es aún más importante nuestra observación y percepción del contexto que el contexto en sí.

Por esto creo que es maravilloso ampliar nuestra mirada y así evitar que el contexto influya “negativamente” en nosotros. Comenzar a usar nuestras habilidades con conciencia y en autoreferencia será mágico.

 

Al trabajar en crear nuevas redes neuronales conscientemente pareciera que no lo estamos haciendo bien hasta que llega el día que todo encaja y tus redes se interconectan.

No es constante, es de a saltos.

Es como estar construyendo nuevas rutas, trabajas duro por mucho tiempo, día y noche, y seguís usando los viejos caminos en mal estado hasta que un día se habilitan esos nuevos carriles y ¡chan! Un salto de comprensión, un darte cuenta de cosas que antes no veías… Y caminas por la vida “como en una nube, risueña, diciendo…. Ahhh, ahhh, ahhh”

Se conectan nuevas posibilidades.

 

Luego de unos años sumergida en un proceso de autoconocimiento, me di cuenta que la neuroplasticidad era la calve para nuestra vida y para lograr desaprender a ver. Para aprovechar cada experiencia de vida, asumir, integrar, aceptar y accionar cada circunstancia en forma nueva y en autoreferencia.

Particularmente creo que desaprender es la clave para evolucionar, para innovar y recrear cualquier área de conocimiento con conciencia.

 

¿Y porque no aplicarla a uno mismo, a nuestra vida cotidiana, al desarrollo personal, al autoconocimiento, a la observación de nuestros conflictos?

Antes de comprender este término, tenía todos mis conocimientos en cajas y no las mezclaba, no sabía desaprender. Solo sabía aprender y no salirme de los protocolos, estudiar y estudiar para aplicar de la forma ya comprobada. Nunca se me cruzo pensar que estas técnicas de estimulación de neurorehabilitación, de modulación del ambiente o habilitación de hábitos, me serviría en mi proceso de desarrollo personal.

Tuve por muchos años delante de mis ojos múltiples herramientas que no podía usar por no saber desaprender, por ser obediente, por confiar en lo que decían únicamente los libros, por no saber cuestionar mi trabajo, ni mi comportamiento, ni mis resultados. Sera por eso que estoy decidida a compartir mi experiencia para que todos podamos hacer uso de nuestras grandes habilidades con conciencia.

 

Nuestro cerebro por un lado es resiliente, tiene la capacidad de adaptarse positivamente a situaciones adversas. Y por el otro gracias a la neuroplasticidad podemos desaprender, desarmar lo que sabemos con un propósito particular.

Todo esto se logra estimulando adecuadamente, adaptando un ambiente favorecedor e incorporando nuevos hábitos. Enfocándonos.

Una capacidad fabulosa que tenemos, es la capacidad para reflexionar sobre procesos de pensamiento y la forma de aprender. Esa capacidad recibe el nombre de metacognición, y es la que nos permite a las personas conocer y regular nuestros propios procesos mentales básicos.

Nos permite ser conscientes de las formas que aprendemos y comprendemos, y nos hace capaces que si no obtenemos los resultados que buscábamos podamos evaluar y reordenar las formas de hacer.

Cuando no obtengas los resultados buscados, reordena el proceso.

Tenemos todas las habilidades para lograr lo que deseamos. Hoy disponemos de toda la información para transitar cualquier experiencia, comprendemos más de lo que ponemos en práctica.

Por eso es que me parece hermoso desaprender a ver, como herramienta para jugar y recrear, cada uno, con sus propias experiencias su realidad.

Cuando se produce un desaprender con propósito, tiene el fin de transformar el aprendizaje, lo que permite actualizar los conocimientos, hábitos, costumbres, conductas desde la propia experiencia de vida y desde el sentir.

Desaprender, no es borrar u olvidar lo aprendido. Es no ver como absoluto lo que aprendimos y reaprender con un propósito particular. Re-vincular nuestros conocimientos, experiencias y nuestro sentir para transformar el área que sea en nuestra vida.

Desaprender, a mi entender, se ha vuelto vital en un mundo tan cambiante como el actual. Y varios autores ya nos dicen que el conocimiento hoy, tiene fecha de expiración de menos de 10 años.

¿Te imaginas tu vida, acumulando conocimientos, experiencias, recuerdos, títulos, cursos, sin un sentido claro? ¿Sin un propósito de aprendizaje?

Tu cerebro acumularía muchísima información, se apegaría a eso y no toleraría el cambio, porque fuera de lo que sabe no funcionaria.

O como dicen algunos autores, en tiempos de cambio, quienes estén abiertos a nuevas formas aprendizaje avanzaran, mientras aquellos que crean saberlo todo estarán equipados para un mundo que ya no existe.

Es por ello mi invitación a desaprender a ver con propósito como el primer paso a la transformación. Transformar cada creencia, hábito, comportamiento que nos impiden avanzar.

Recordemos que la función de nuestro cerebro es crear coherencia entre nuestras creencias y nuestras realidad!

Si observamos nuestras programaciones y creencias, desde la conciencia y no desde nuestra pequeña identidad, ¿Qué pasa con nuestra realidad? Excelente, se transforma.

Entonces, para todo aquel que no esté a gusto con algo o todo lo que lo rodea, empezar a incorporar el desaprender a su vida podría proporcionarle nuevos resultados. Comenzar a observar con conciencia ese punto más allá de la mente te dará alivio, comprensión y paz.

Observar nuestras acciones, emociones y comportamientos. Cuestionarlos, evaluar lo que obtenemos, asumir que nuestros hábitos gobiernan nuestra vida y ni siquiera sabemos cómo ni cuándo los adquirimos, es el principio para comenzar a crear nuevas rutas en nuestro cerebro, dejar de actuar igual y conseguir nuestros objetivos.

¿Alguna vez te pusiste a observar los hábitos de aquellas personas que ya han logrado lo que quisieras lograr en tu vida?

Estas son algunas estrategias para comenzar a desaprender a ver tu vida, tus conflictos y tus resultados.

Cuestionarnos con un propósito todo lo previamente aprendido, todo lo que realizamos de determinada forma porque siempre se hizo así. Observar nuestros conocimientos, experiencias, nuestro sentir, nuestras emociones y transformar todo lo que no suma o nos detiene en nuestro crecimiento y evolución. Gracias a la neuroplasticidad podemos desaprender a ver con conciencia y en autoreferencia.

Y te invito a que reaprendamos juntos!! Este camino recién comienza.

¿Entonces? ¿Qué áreas de tu vida te gustaría reaprender? ¿En qué área de tu vida te gustaría desaprender a ver para un hacerlo distinto?

  • ¿Desaprender a ver tus relaciones?
  • ¿Desaprender a ver tus emociones?
  • ¿Desaprender a ver-te?
  • ¿Desaprender a ver tus habilidades?
  • ¿Desaprender a ver tu trabajo?
  • ¿Desaprender a ver tus conflictos, errores y crisis?
  • Cuéntame, ¿qué quieres reaprender y transformar en tu vida?

 

Como siempre digo, si tu ego aun no te deja mostrarte, puedes escribir anónimamente!! Engañaremos a tu ego, mientras tu alma, tu parte más sabia, tu consciencia original sana y te alineas cada vez más a tu propósito.
Compartir te expande!!

 

Te abrazo!

E Noelia